DEFENSAS EXTERNAS
Las defensas externas pueden ser:
Defensas estructurales: constituidas por la piel y las mucosas. Cubren la superficie
corporal externa y las cavidades digestivas y respiratorias además de otras. La entrada de microorganismos a través de la piel es impedida por el grosor de la piel, la queratinización, las secreciones (sudor y glándulas sebáceas), la flora bacteriana y sus estructuras (escamas, pelos, plumas).
Defensas mecánicas: consisten en sistemas de expulsión que favorecen el arrastre de los microorganismos y otras partículas extrañas y evitan su fijación. Ejemplos de ellos son los cilios que tapizan las vías respiratorias y el movimiento intestinal.